Foto: Alicia Fonseca Sandoval

Desde Buenos Aires

Promocionados como los juegos más igualitarios de la historia, los Olímpicos de Buenos Aires 2018 también quedarán en el anecdotario por marcar precedentes en algunas curiosidades y rarezas.

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En elpoli.pe informamos sobre el sorpresivo apagado de la llama olímpica a solo tres días del inicio del certamen. Pero otro hecho dejó con cierta frustración al público y otros asistentes: No encontrar el peluche de Pandi, la mascota oficial, en ninguna tienda.

A inicios de los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018, en los puestos de ‘merchandising’ se exhibían las pizarras con los precios de los souvenirs, entre ellos, Pandi (1,500 pesos, unos 42 dólares).

La sorpresa era que, al solicitar los peluches, la respuesta era que aún no llegaba. Y, la verdad, es que nunca llegarían, por lo menos para el comercio. ¿Por qué? Pues, se quedaron retenidos en aduanas.

El inconveniente se produjo por un error del importador (los muñecos fueron traídos de China) al momento de declarar la mercadería. Según el timbrado de la misma, no podía ser vendida, y por eso los únicos que las recibieron, como obsequio, fueron los atletas ganadores de medallas y miembros COI.

“La forma en que se pretendió importar por el importador original no cumplía con las exigencias de seguridad de juguete ni de los etiquetados establecidos”, destacó el diario El Clarín, de acuerdo a una fuente de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).

Los organizadores aclararon, no obstante, que desde el principio su objetivo era regalarlas. Lo curioso es que se trata de la primera vez que una mascota no es vendida al público. El peluche siempre ha sido uno de los objetos más preciados en todo tipo de competencia de primer nivel. En esta oportunidad, solo quedará en el recuerdo.